Dónde comer bien y barato en Madrid Centro. Los mejores sitios

Donde comer bueno, bonito y barato en Sevilla
El crítico gastronómico de ABC selecciona los mejores rincones de la capital para tomar el aperitivo.


1. La Taberna del Almirez y sus verduras navarras

La única pega de esta atractiva barra es su reducido tamaño. Entre su completa oferta destacan la ensaladilla rusa, la tortilla de patata, el pincho de morcilla con huevo, los callos, la cazuelita del guiso del día y un buen surtido de quesos. Por si fuera poco, en esta barra se pueden tomar casi todos los platos navarros del restaurante: espárragos, alcachofas, albóndigas, bacalao... Además, los vinos están bien seleccionados.

Taberna del Almirez. C/ Maldonado, 5


2. El pincho de bacalao de Bodegas Rosell

Cuando las antiguas tascas madrileñas tienden a desaparecer arrastradas por una mal entendida «modernidad», esta taberna castiza, fundada allá por el año 1920, ha sabido mantenerse fiel al espíritu con el que se creó. Azulejos de Talavera en la fachada, como manda la tradición, y en el interior una completa oferta para el aperitivo que tiene como protagonistas a los bacalaos, tanto al horno como rebozado o con alioli. Y con ellos raciones clásicas de Madrid como los callos o los boquerones en vinagre. Buena oferta de vinos y un servicio amable completan el encanto de esta taberna.

Bodegas Rosell. C/ General Lacy, 14


3. «Rafa» tiene el mejor salpicón de marisco

Más de 30 años lleva funcionando esta veterana marisquería, una de las más destacadas de Madrid. Además de sus comedores, dispone de una amplia y bien surtida barra en la que los mariscos, que se exhiben tentadores en la vitrina que da a la calle, son protagonistas destacados: desde ostras gallegas a gambas blancas de Huelva o rojas del Mediterráneo, pasando por un estupendo salpicón de marisco. La gran especialidad de esta casa es una ensaladilla rusa, elaborada sin atún, que para muchos es la mejor de Madrid.

Marisquería Rafa. Narváez, 68


4. Las tortillitas de camarones, en Surtopía

El cocinero gaditano José Calleja se instaló en este pequeño local que además de comedor cuenta con una pequeña barra, pero en la que se pueden tomar unas tortillitas de camarones que probablemente son las mejores de Madrid.Finas, crujientes y sin grasa. No falta el buen salmorejo, ni las papas aliñás, ni la ensaladilla sanluqueña, ni las croquetas de pringá o de choco. Además, la más completa oferta de manzanillas de Sanlúcar.

Surtopía. C/ Núñez de Balboa, 106


5. En La Catapa pide salmorejo y tortilla

El traslado de la taberna Laredo a un nuevo emplazamiento ha permitido a Miguel Ángel Jiménez cambiarse de su minúsculo local, que estaba situado justo enfrente, a este, con una barra mucho más espaciosa, donde puede desarrollar su habilidad como cocinero con una amplísima variedad de tapas y raciones. El salmorejo es de los mejores de Madrid, lo mismo que la tortilla de patata. Pero hay mucho más, desde una ensalada de pamplinas hasta unos boquerones en vinagre, desde unas enormes zamburiñas al horno hasta unos callos bien ortodoxos.

La Catapa. C/ Menorca, 14


6. Si te gustan las anchoas, ve a Casa Santoña

Esta casa tiene merecida fama por sus anchoas artesanales, sobre todo las que denominan de clase extra, con un tamaño y una calidad excepcionales, simplemente aderezadas con un chorro de aceite de oliva. Pero su oferta no se acaba ahí. En la barra hay un buen surtido, desde mojama, cecina o sardinas marinadas hasta pulpo a la gallega, boquerones en vinagre o gambas a la plancha. Dos barras bulliciosas, con mucho ambiente, aunque nos gusta más la casa primitiva, en el barrio del Niño Jesús.

Casa Santoña. Avda de Nazaret, 10 y Núñez de Balboa, 105


7. Cañadio: pinchos de Cantabria

Abierto hace sólo unos meses frente al hospital de la Princesa, Cañadío es la sucursal madrileña de un conocido establecimiento de Santander. Su propietario, Paco Quirós, ha montado un restaurante en la planta superior y, en la entrada, una amplia barra de pinchos elaborados. Como es lógico, no faltan unas excelentes rabas. Tampoco conviene perderse otras especialidades como las croquetas de chorizo de Potes, las anchoas de Santoña o los estupendos buñuelos de merluza.

Restaurante Cañadio. C/ Conde de Peñalver, 86


8. Una tapa viendo el campo del Bernabéu

Todas las barras que el grupo La Máquina tiene repartidas por Madrid funcionan muy bien, pero esta, a la que se accede por la puerta 57 del estadio Bernabéu, es la mejor de todas. Entre sus principales especialidades, la ensaladilla es una de las más destacadas, lo mismo que la tortilla de patata, jugosa. El origen asturiano de los dueños se refleja en pinchos y raciones como los callos a la asturiana, las cazuelitas de fabada o los fritos de pixín.

La Máquina. C/ Padre Damián, s/n


9. Viavélez y sus cazuelas de fabada

El asturiano Paco Ron es un veterano y excelente cocinero que ha convertido la amplia barra de su restaurante, a un paso del Bernabéu, en una verdadera tentación para el tapeo. Raciones bien elaboradas en las que prima la calidad de la cocina. Desde clásicos como las croquetas de jamón o de bacalao, la cazuela de fabada, las cebollas rellenas de bonito o los callos a la asturiana hasta sus peculiares mini hamburguesas "viajeras", acompañadas de cinco guarniciones. Una buena selección de vinos por copas o cervezas bien tiradas completan la estupenda impresión general.

Taberna Restaurante Viavélez. Avda del General Perón, 10


10. El Cantábrico, una marisquería popular

Es el mejor ejemplo de marisquería popular. Lleva más de 60 años ofreciendo en sus antiguos mostradores de cinc todos los productos del mar, especialmente gambas, que consumen en grandes cantidades los clientes y que se pagan a precios asequibles. Pero también desde unos modestos bígaros hasta un buen bogavante, pasando por quisquillas, almejas, nécoras, percebes y otras varias tentaciones marinas.

Marisquería El Cantábrico. C/ Padilla, 39


ABC, 24 mayo 2013.
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